La Monja recapacita y se integra al convento de las Carmelitas Descalzas para regresar al camino del bien

México.- Gran sorpresa causó el temido espectro La Monja, al citar a los medios a una conferencia de prensa para informar que tras dedicarse a hacer el mal espantando y matando a la gente, decidió “dar un giro a su vida de 180° y retornar al camino del bien”, por lo que dejará de lado su vida maléfica y ahora será parte de las Carmelitas Descalzas, en su sede de México.

La Monja comenta que a ella Satanás no la tentó, sino que literalmente se le metió el Chamuco por lo que no era tan fácil volver a entregar su vida a Dios, sin embargo fue fuerte y pudo tomar la decisión por lo que ahora será una mujer renovada, algo así como cuando una pecadora se convierte en cristiana, pero ella ingresará a la fe católica:

“Nunca he entendido porque la gente pecadora decide volverse cristiana y no católica o de otra religión. Tal vez porque antes de que se me metería el Diablo yo era de la iglesia católica decidí regresar a ella, pero ahora haciendo el bien.

Podría suponerse que la transición fue más fácil porque ya era una monja, pero mientras a la gente que peca la tienta el Diablo, a mi literalmente se me metió, por lo que realmente tuve que luchar más fuerte que Yuri, Luna Bella, Lupita Dalessio y otras que tienen una vida llena de pecado y luego recapacitan, ya que ellas solo estaban cegada por el mal, en cambio yo tenía el chamuco adentro literal”, confesó.

La Hermana comenta que decidió venir a México para experimentar lo que es el verdadero infierno, y así arrepentirse de sus pecados: “pude irme a la congregación de las Carmelitas de cualquier parte del mundo, pero opte por la sede en México porque ellas no andan en lugares turísticos, van a las ciudades más peligrosas para ayudar a la gente.

Me dicen que estar en México es conocer el infierno y solo experimentando algo tan aterrador puedo depurar mis pecados. Ya fui a un pueblo del estado de Tamaulipas, y aunque llegué con mi imagen maléfica nadie se espantó, al contrario, yo fui la que casi salgo corriendo cuando me tropecé con varios cuerpos decapitados. Realmente estar en un lugar tan aterrador me hará reflexionar sobre mi vida”, relató.

La Monja además señaló que lo que mas le ha costado es caminar descalza, ya que antes volaba o usaba zapatos especiales: “otro sacrifico al ser Carmelita, como su nombre lo indica, es andar descalza. Realmente estoy pagando mis pecados porque me han salido decenas de llagas y ampollas. Hice mucho daño y ahora yo merezco ser la que sufra para purificarme.

Después de unos años de estar con las Carmelitas en México me iré a mi natal Argentina, porque pocos lo saben y otros lo han deducido por mi nariz,, pero yo soy originaria de dicho país Sudamericano, y espero regresar convertida en la persona de bien que fui antes de estar al servicio de Satanás”, puntualizó mientras se ponía vitacilina en las patas para aliviar el dolor de andar descalza.

Por. Omar Ariel Cortes

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