Joven rechazado de Universidad Pública se prepara para ingresar a escuela privada patito de baja calidad

México.- Gran tristeza y desconsuelo experimenta Jaime Romero, un joven de 18 años de edad, luego de enterarse que ha sido rechazado por la Universidad Autónoma de su ciudad para ingresar a la carrera de Arquitectura.

La desolación Jaime se debe a que este el segundo año consecutivo que no logra entrar a la Universidad Pública como deseaba, por lo que ahora tendrá que hacerle caso a sus papás que lo presionan para que se inscriba a una escuela privada patito de baja calidad para que no pierda más tiempo sin estudiar:

“Mi sueño siempre ha sido ser arquitecto y la Universidad de mi ciudad tiene muy buena calidad academia. No sé qué pasó, me fue muy bien en el propedéutico pero en el los resultados estuve a solo 10 posiciones de ingresar (quedé en el lugar 60 cuando solo aceptan 50 alumnos por año). Yo no tengo los medios para pagar una escuela privada de prestigio como la UVM, Tec de Monterrey, Ibero u otras similares, ni siquiera con beca podría solventar el gasto de la mensualidad.

Mis papas insisten que estudie en una de esas universidades que anuncian en la tele y los periódicos, de las que acabas tu carrera en solo 3 años y tienes la opción de estudiar 3 horas al día o solo ir los fines de semana. Yo por supuesto no quiero ingresar ahí porque conozco el nivel académico que tienen pero mis padres me están presionando para que ya no pierda otro año y me ofrecen el apoyo para pagarme alguna de esas escuela. Ellos quieren que entre a la universidad sin importar cuál sea, para ellos todas son iguales mientras obtengas un título”, dijo.

Romero señala que acudió a la escuela patito a preguntar y quedó más decepcionado de lo que estaba al ver las instalaciones: “la escuela se encontraba en una casa que literalmente tapizaron con tabla roca para adoptarla como universidad y por supuesto no cuentan con los materiales ni equipo necesario para que los alumnos desarrollen sus capacidades. En la Universidad Pública tienen todo y en la patito solo cuentan con bancas y el pizarrón”, confesó.

El joven señala que finalmente se inscribirá en la institución de baja calidad y trabajará para en un futuro poder estudiar en una mejor: “mi plan es trabajar por las tardes (ya que solo iré 3 horas a la escuela) y volver a intentarlo, si el próximo año no ingreso a la Pública ya terminaré la carrera aquí. De todos modos varios egresados me han comentado que a los empleadores solo les importa que tengas un título universitario sin importar la universidad, aunque si me hubiera gustado estudiar en la escuela Pública donde iba a tener todos los elementos para desarrollarme, lo malo es que ahí la mitad entra por palancas y nos quitan oportunidad a personas que realmente queremos superarnos”, puntualizó entristecido.

Por: Omar Ariel Cortes

 

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